Las APU Ryzen 3 2200G de AMD son soluciones que integran procesador y unidad gráfica en el mismo encapsulado. Su CPU es un Ryzen de cuatro núcleos y cuatro hilos capaz de ofrecer un buen rendimiento en juegos que requieran un alto IPC y cuatro núcleos físicos, mientras que su GPU es una Radeon RX Vega con 512 shaders a 1.110 MHz.
Es una configuración bastante decente para tratarse de una solución integrada en un mismo encapsulado, y con un TDP de apenas 65 vatios, pero carece de memoria dedicada así que tiene que recurrir a la memoria RAM del sistema. Esto hace que el bus dependa directamente de la configuración que tengamos: 64 bits con RAM en single channel y 128 bits con la RAM en dual channel.
El uso de una u otra configuración afectará al rendimiento de la APU Ryzen 3 2200G, ¿pero realmente marca una diferencia notable? Benchmark lo ha confirmado con una prueba de rendimiento y efectivamente, el mayor ancho de banda que permite la memoria configurada en doble canal se deja notar.
Es importante tener presente que con las APUs de AMD (y con cualquier gráfica integrada que carezca de memoria propia) siempre perderemos una cantidad determinada de RAM. En el caso de esta comparativa han utilizado 8 GB, de los cuales 2 GB se han utilizado como VRAM y 6 GB como memoria RAM.