Microsoft ha confirmado los requisitos de Sea of Thieves y se ha atrevido a dar una ronda de especificaciones muy completa, donde recogen todas las configuraciones para mover el juego en diferentes resoluciones, ajustes gráficos y medias de fotogramas por segundo.
El nivel mínimo para jugarlo en 540p y 30 FPS con todo al mínimo es un procesador "cualquiera" que cuente con una GPU Intel HD 540 o 6200 y que cuente con 4 GB de memoria RAM.
Para jugar en 720p y 30 FPS con todo al mínimo basta un procesador de cuatro núcleos Core 2 Quad o Phenom II X4, 4 GB de RAM y una GTX 650 o Radeon HD 7750.
Al pasar a 1080p los requisitos suben bastante ya que para moverlo en calidad media y mantener 60 FPS necesitaremos un Core i5 4690 o FX 8150, 8 GB de RAM y una GTX 1060 o Radeon RX 470.
En 4K la configuración óptima para calidad máxima y 60 FPS es un Core i7 4790 o un Ryzen 5 1600, 16 GB de RAM y una GTX 1080 TI o Radeon RX Vega 64.
En todos los casos es necesario contar con Windows 10 para poder jugarlo, un requisito que obviamente ha sido forzado ya que el juego utiliza DirectX 11 y no DirectX 12. Su lanzamiento está previsto para el 20 de marzo y será exclusivo de PC y Xbox One.
