Microsoft ha lanzado una actualización no programada para los usuarios de Windows que deshabilita el parche que supuestamente debería resolver los problemas que pudieran derivarse del fallo de seguridad de la variante 2 de Spectre que se encuentra en muchos de los procesadores del mercado.
Intel se apresuró a lanzar sus parches con el ánimo de llegar al 90% de los procesadores Intel del mercado introducidos en los pasados cinco años, pero las advertencias de Linus Torvalds acerca de las deficiencias de los mismos han hecho que haya que desandar parte del camino. La propia Intel ha lanzado la segunda versión de sus parches para el microcódigo de sus procesadores y ahora es Microsoft la que ha presentado una actualización sorpresa no programada (KB4078130) que deshabilita el parche a nivel de Sistema Operativo que se suponía que iba a trabajar conjuntamente con el nuevo micro código de Intel para mitigar los efectos de la versión 2 de Spectre. Según Microsoft, esta actualización debería solventar los reinicios inesperados de los equipos, pero por otra parte, hacen que los usuarios vuelvan a ser vulnerables a Spectre v2.
Las actualizaciones son para Windows 7, Windows 8.1 y todas las versiones de Windows 10 para clientes y servidores. En Windows 7 hay que realizar la descarga manualmente desde la página de actualizaciones de Microsoft. Otra forma de deshabilitar el parche es mediante cambios en el registro del sistema. De momento, no hay noticias de exploits que se aprovechen de la vulnerabilidad Spectre v2, pero se aconseja a los usuarios que vuelvan a activar el parche cuando Intel haya solventado los problemas con los reinicios aleatorios.
