El culebrón de Intel parece no tener fin. Justo poco después de que Linus Torvalds advirtiera que el parche para combatir el problema de seguridad de los chips de Intel era basura, Intel ha avisado a los usuarios que no actualicen sus equipos.
Es una advertencia que llega tarde para los que ya hubieran instalado el parche, todo sea dicho, ya que no se puede desinstalar. El problema del parche, básicamente, es que provoca el reinicio de los equipos con más frecuencia de la que debiera.

Según el Vicepresidente Ejecutivo Navin Shenoy, el consejo actual es el de que los ensambladores OEM, proveedores de servicios cloud, fabricantes de equipos y usuarios finales no instalen los parches actuales ya que pueden originar reinicios aleatorios.
Los chips afectados parece que son los de segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta, séptima y octava generación de procesadores Core, Xeon, Atom y algo menos los Core i3, i5 e i7. Son muchos procesadores. El problema es serio, y según analistas como MArio Morales de IDC, esto puede hacer que las empresas dejen de comprar nuevos ordenadores.
De momento, Intel está probando una nueva versión del parche desde el sábado pasado. De momento, instalar el parche contra Meltdown y Spectre puede ser un remedio peor que la enfermedad.