
Durante el CES Intel ha anunciado el procesador Tangle Lake, un prototipo dirigido a la computación cuántica que mejora en casi el triple la potencia de la solución anterior de la compañía, que era capaz de ofrecer hasta 17 qubits.
El nuevo procesador cuántico de Intel alcanza los 49 qubits de potencia, una cifra muy alta que ya deja margen a los investigadores para dejar un poco a un lado la potencia bruta y reducir el margen de error del procesador, una cuestión que está íntimamente ligada a los procesadores cuánticos.
Cuando un procesador cuántico resuelve problemas determinados puede hacerlo con mayor o menor velocidad. Esto es un valor que permite determinar el rendimiento de cada procesador pero en bruto, ya que para conseguir "el neto" habrá que restar el margen de error en el que ha incurrido durante su trabajo.
Esto supone que los procesadores cuánticos más potentes no son aquellos que son simplemente más rápidos, sino los que también resuelven los problemas planteados con el menor margen de error posible. Resolver algo en un segundo pero hacerlo con un alto grado de error es menos deseable que lograrlo en tres segundos con un margen de error casi nulo.
Aunque es un paso importante Intel cree que la computación cuántica no adquirirá verdadera relevancia a nivel comercial hasta que se alcance el millón de qubits.