Microsoft ha liberado una actualización de urgencia para corregir el fallo de seguridad que vimos en esta noticia que ya está disponible para todas las versiones de Windows que cuentan con soporte oficial, y en DSOGaming han aprovechado para realizar una primera comparativa de rendimiento con el objetivo de medir el impacto que ésta tiene sobre el rendimiento.
Se comentaba que la solución iba a reducir el rendimiento de los procesadores Intel afectados entre un 5% y un 30%, aunque el gigante de Santa Clara dijo posteriormente en un comunicado oficial que el impacto sobre el rendimiento iba a ser mínimo y que los usuarios normales no iban a tener ningún problema de importancia.
En esta comparativa de rendimiento parece que se confirma que Intel tenía razón, pero han utilizado un equipo muy potente que va sobrado de potencia a nivel de CPU: un Core i7 4930K de seis núcleos y doce hilos a 4,2 GHz.
Esto quiere decir que incluso aunque el impacto sobre la CPU fuera relativamente grande no estamos ante un modelo de cuatro núcleos que pueda quedar justo en juegos actuales si se ve penalizado, sino ante una CPU muy potente que dispone de margen suficiente para afrontar una pérdida parcial de rendimiento.
Aunque los resultados indican que el parche apenas se deja notar en general la pérdida de rendimiento que se aprecia en Assassin´s Creed: Origins y PUBG es interesante ya que parece confirmar lo que hemos dicho ante: que en juegos exigentes que sí requieran más de cuatro núcleos la penalización de rendimiento sería más notable.
