La Comisión Federal de Comunicaciones o FCC ha aprobado por primera vez un sistema que permite cargar dispositivos electrónicos a distancia. Es decir, no se necesita que el dispositivo esté próximo a la base de carga, sino que puede estar a distancias de hasta cinco metros. La tecnología es de la empresa Energous, que ya en 2015 presentaba en CES sus soluciones WattUp.
La aprobación de la FCC parece que se limita a la carga a un metro de distancia de momento, aunque la tecnología es la misma ya se trate de cargar un dispositivo a unos pocos milímetros de distancia que a cinco metros. Se usa la radiofrecuencia para llevar la energía a los dispositivos con potencias de hasta 4 - 5 Vatios. En la actualidad, se necesita que los dispositivos estén en contacto con la base, pero el sistema WattUp funciona de un modo similar a una red WiFi a frecuencias en las bandas de los 5,7 - 5,8 GHz según parece.
WattUp tiene varias soluciones, dependiendo del alcance. La que ha aprobado la FCC es la Mid Field con el mencionado alcance de un metro, pensada para cargar dispositivos en un escritorio sin necesidad de base alguna, integrando el emisor en ubicaciones como el marco de un monitor. La tecnología permite cargar varios dispositivos a la vez, tanto mediante contacto como RF o "potencia a distancia" como se denomina a este tipo de carga mediante ondas electromagnéticas.
La tecnología permite trabajar con distancias mayores con la solución Far Field, aunque de momento parece que la FCC aún no ha llevado a cabo las pruebas necesarias para validar esta solución. La idea de usar RF para transportar energía ya proviene de los tiempos de Tesla, y más recientemente, en 2012 en el evento IDF, Intel demostró cómo encender una bombilla de 60 W usando la tecnología de transmisión inalámbrica de energía.
En el evento CES 2018 WattUp hará demostraciones de esta tecnología y es de esperar que se empiecen a comercializar productos a lo largo del año. Eso sí, los dispositivos necesitarán en un primer momento algún tipo de carcasa o adaptador. El proceso de carga se controla mediante una app en los dispositivos (siempre que permitan la instalación de la misma, claro).
