En un comunicado interno dirigido a todos los empleados de la compañía el CEO de Intel, Brian Krzanich, ha dicho que están comprometidos a asumir mayores riesgos y cambios, un nuevo enfoque que según el directivo de la firma de Santa Clara pasará a ser "lo normal".
Intel lleva unos años disfrutando de una posición muy cómoda en el mercado de procesadores profesionales y de consumo general, una situación que ha cambiado totalmente con la llegada de los procesadores Ryzen y EPYC de AMD.
El despegue de otros sectores como la inteligencia artificial y la conducción autónoma también ha llevado a Intel a invertir recursos para aprovechar ese crecimiento y hacerse un hueco en ambos mercados. No lo tiene nada fácil, ya que ambos están dominados por las soluciones basadas en GPUs de alto rendimiento y en este caso NVIDIA tiene ventaja.
A pesar de que con el paso de los años Intel se ha mantenido bastante "tranquila", tanto que en el mercado de CPUs de consumo sólo ha reaccionado de forma importante cuando ha sentido la presión de AMD, lo cierto es que han logrado reducir su dependencia del PC.
En esa nota que ha enviado Brian Krzanich los empleados ha indicado que están muy cerca de cumplir su objetivo de ser una empresa 50/50, es decir que un 50% de sus ingresos dependen del PC y el otro 50% de otros mercados emergentes.
