El lanzamiento de la BlackBerry Priv generó una gran expectación por todas las promesas de la compañía canadiense y sobre todo por su curioso diseño con teclado físico extensible.

Cuando llegó el BlackBerry Priv en noviembre de 2015 se habló del valor que dicho terminal ofrecía por la personalizado de su sistema operativo de cara a mejorar y proteger su seguridad, y también del soporte y de las actualizaciones para mantener lo al día.
Desde el principio este terminal tuvo un precio excesivo para lo que ofrecía a nivel de prestaciones (debutó por más de 700 euros libre) y al final ni siquiera el soporte que ha recibido ha estado a la altura.
El BlackBerry Priv sólo ha recibido la actualización a Android M, un sistema operativo que llegó en 2015 y que hoy tiene ya dos nuevas versiones por encima, Android N y Android O.
Por si esto fuera poco se ha confirmado que el BlackBerry Priv no recibirá más actualizaciones mensuales de seguridad, lo que significa que éste es el final del camino para dicho terminal, una mala noticia y otro ejemplo de como no se deben hacer las cosas.
Para calmar un poco los ánimos BlackBerry ha confirmado que si se descubriera alguna vulnerabilidad crítica trabajarían con sus socios para resolverla y lanzar la correspondiente actualización, pero es un caso extremo que no logra más que maquillar un poco la situación.