Durante los últimos días la FCC había recibido importantes críticas por el proyecto de Ajit Pai, miembro de dicho órgano y un ex-empleado de alto rango de Verizon, ya que tenía por objetivo acabar con la neutralidad de la red.
Se generó una fuerte polémica que incluso dio pie a opiniones y noticias falsas que no sólo intentaron restar importancia a la supresión de la neutralidad de la red, sino que además quisieron hacer que pareciese algo bueno para el usuario.

En toda esa maraña de mentiras se "esconde" una realidad muy clara, y es que hoy el único vencido ha sido el ciudadano estadounidense y las principales vencedoras las operadoras. Con la caída de la neutralidad de la red se acaba con la idea de una Internet única y se abre la posibilidad de fraccionarla en trocitos, de reducir la velocidad de acceso a determinados servicios e incluso de bloquearlos.
Un contrato de acceso a Internet ya no tiene porque dar acceso universal a todo Internet y asegurar la misma velocidad, ahora los proveedores podrán ofrecer paquetes limitados y hacer que el usuario pague más por acceder a más servicios.
Una derrota para la Internet libre, y una victoria para los grandes. Esperemos que no sigan esta tendencia en Europa.