Un rumor asegura que Samsung ha tenido problemas con el nuevo diseño del Galaxy S9, un terminal que en principio no habría logrado pasar las pruebas de calidad y resistencia más básicas y que por tanto habría vuelto al diseño del Galaxy S8.
La información se refiere al intento de Samsung de reducir un poco más los bordes de pantalla del Galaxy S9 con respecto a los del Galaxy S8, y no a la introducción de un nuevo diseño totalmente distinto al de su actual tope de gama, algo que está reservado al Galaxy S10.
Con el Galaxy S9 se decía que Samsung iba a elevar la proporción de la pantalla al 90%, un movimiento arriesgado ya que implica cambios estructurales y obliga a revisar las posibles consecuencias de ello en la fiabilidad, la resistencia y la solidez del terminal.
Si este rumor se confirma el Galaxy S9 acabará siendo prácticamente un calco del Galaxy S8 con pequeñas modificaciones y no sería la primera vez que ocurre esto, ya que el salto del Galaxy S6 al Galaxy S7 fue también muy similar (los cambios fueron mínimos).
Las novedades que justificarían por tanto el cambio de generación estarían en el hardware, aunque todavía no se ha confirmado que Samsung vaya a ir más allá del cambio de SoC y del aumento de la RAM.
