EA metió la pata hasta el fondo con los micropagos en Star Wars: Battlefront II, tanto que la presión de la comunidad llevó a Lucasfilm a contactar con ella y con DICE para que recapacitaran y resolvieran el conflicto de la mejor manera posible.
Esto llevó a EA a suprimir los micropagos (al menos de forma temporal) y a anunciar que habían escuchado a la comunidad y que introducirán cambios para reducir el impacto de aquéllos, una solución que al final no ha gustado a nadie y que ha dado pie incluso a una petición a Lucasfilm para que quite los derechos de Star Wars a EA.
EA es una empresa y como tal quiere ganar dinero y maximizar la rentabilidad de sus productos. Ese era el objetivo que estaba detrás de los micropagos de Star Wars: Battlefront II, pero al final la jugada no les podía haber salido peor.
Además de tener que retirar temporalmente los micropagos de su nuevo título estrella las ventas del mismo no están siendo tan buenas como las del primero, y toda esta polémica ha generado una pérdida del 12% en el valor de sus acciones, lo que equivale a unas pérdidas aproximadas de 3.000 millones de dólares.

Ventas por debajo de lo esperado y caída en bolsa, dos problemas a los que EA debe sumar además el odio que ha generado en la comunidad y en los jugadores, algo que ha llegado hasta tal extremo que no han faltado voces llamado al sabotaje contra EA.