Hardware Unboxed ha realizado un análisis de rendimiento CPU de Assassins Creed Origins, un juego que generó un gran revuelo por las pruebas que mostraron algunos medios de renombre en las que se veía que un Core i5 de última generación no era suficiente para obtener un resultado realmente óptimo.
En esta prueba de rendimiento han utilizado CPUs Core i5 serie 7000, CPUs Ryzen y CPUs Core i5 y Core i7 8000, lo que significa que hay modelos con cuatro núcleos, cuatro núcleos y ocho hilos, seis núcleos y ocho núcleos. Esto es ideal, ya que permite tener una visión más completa del aprovechamiento que es capaz de hacer el juego del procesador.
Los resultados que ha obtenido Hardware Unboxed confirman que en los procesadores de cuatro núcleos, como el Core i5 7600K, la CPU está al 100% de uso y que la GPU registra un cuello de botella importante que impide el aprovechamiento total de la misma (una GTX 1080 TI).
En los procesadores de más de cuatro núcleos-hilos, como el Ryzen 5 1500X y el Ryzen 5 1600, los resultados mejoran considerablemente pero es curioso ver que incluso en el caso del modelo de seis núcleos y doce hilos de AMD ni la CPU ni la GPU se aprovechan al 100%.