La neutralidad de la red es el pilar central que sostiene a Internet tal y como la conocemos desde que se empezó a utilizar, y al mismo tiempo es una garantía de que todas las páginas y servicios tienen los mismos derechos y el mismo trato.
Esto quiere decir que los proveedores de servicios de conexión a Internet los entes encargados de la red de redes no pueden limitar de forma artificial la velocidad de determinadas páginas web en función de sus propios criterios. Expresado de una forma más simple, la neutralidad de la red es lo que asegura que una página dedicada a foros de cómics funcionará a la misma velocidad que otra dedicada a gestiones estatales, e impide que cualquiera de ellas pueda verse limitada en ese sentido.
Ajit Pai, miembro de la FCC, es el gran promotor de la cruzada contra la neutralidad de la red y tiene un proyecto muy real que los legisladores votarán el próximo 14 de diciembre. Si la votación es favorable a ese plan podría suponer el principio del fin de la Internet que conocemos.
Si se acaba con la neutralidad de la red Internet se podría convertir en un mundo lleno de páginas y servicios web de primera y segunda división, algo que sería muy perjudicial para los usuarios y también para aquellos cuyos ingresos dependen directamente de la red de redes.
