Intel es el líder indiscutible en el mercado de los servidores con sus soluciones Xeon basadas en arquitecturas x86 bien conocidas como Broadwell o Skylake. Los proveedores de soluciones cloud, básicamente actualizan sus equipos con nuevas versiones de los procesadores a medida que evolucionan las tecnologías de fabricación, se optimiza la arquitectura o se añaden núcleos, cachés o mejora la eficiencia energética. AMD con su arquitectura Epyc es otro contendiente, pero aún no está en disposición de atacar de forma masiva este mercado.
El contendiente "sorpresa" en este segmento es Qualcomm con sus procesadores Centriq basados en el core Falkor con arquitectura ARMv8 de 64 bits. Otro rival que también está metiendo cabeza en el segmento de servidores es Cavium con su plataforma ThunderX2 también ARM.
Sin ir más lejos, proveedores de servicios cloud como Cloudflare, clientes habituales de Intel en cuestión de infraestructura para servidores, están probando ya estas plataformas ARM, con resultados que deberían asustar un poco a Intel. Concretamente, la plataforma Centriq de Qualcomm con procesadores Falkor, ofrecen una tecnología de fabricación de 10 nm frente a los 14 nm de Skylake, con nada menos que 46 núcleos frente a los 24 físicos y 48 contando la habilidad multithread de Skylake y con un TDP de 120W frente a los 170W de la arquitectura de Intel. Falkor también es capaz de procesar 8 instrucciones por ciclo de reloj, pero a una frecuencia mayor (2,5 GHz frente a 2,1 GHz de Intel Skylake).
Las pruebas de rendimiento efectuadas por Cloudflare son muy positivas para la arquitectura ARM. En pruebas "single core" Intel gana, pero cuando se ponen a trabajar todos los núcleos, Qualcomm bate fácilmente a Skylake en algunas pruebas. En otras está claramente por detrás y en otras están igualadas las fuerzas. Pero aspectos como el menor consumo son también relevantes en aplicaciones profesionales. De hecho, a pesar de tener un TDP de 120W, el consumo durante las pruebas no superó los 89W, lo cual supone una gran ventaja frente a los 170W de Skylake. Desde otra perspectiva, también puede suceder que el software no esté optimizado para la arquitectura Falkor, lo cual deja unos 30W de margen para un mayor rendimiento.
Sea como fuere, la arquitectura ARM está abriéndose paso en sectores tradicionalmente reservados a la arquitectura x86.
