El iPhone X ya está disponible en el mercado desde el pasado 3 de noviembre. Conocemos todas sus especificaciones y los detalles más importantes, y gracias a un informe de TechInsights también sabemos cuál es el coste de materiales (BOM) de dicho terminal.

En total cada iPhone X de 256 GB le cuesta a Apple 357 dólares, una cantidad que aplica a un smartphone que luego se vende por 1.149 dólares (1.329 euros en España). La diferencia entre el coste de fabricación y el precio de venta es grande, pero a la diferencia habría que restar otros costes como los relacionados con el desarrollo y la investigación, el transporte, la publicidad y los que derivan del pago de licencias de patentes.
El beneficio de Apple tras aplicar todos esos costes se reduciría considerablemente, aunque el margen bruto que queda es lo bastante grande como para pensar que el gigante de Cupertino saca "un buen pellizco" con cada iPhone X vendido.
Mirando los precios individuales de cada componente se confirma lo que ya esperábamos, y es que la pieza más cara del nuevo iPhone X es la pantalla de 5,8 pulgadas AMOLED con formato 18:9 que utiliza el terminal, cuyo suministro corre a cargo de Samsung y cuesta 65 dólares.
El componente más avanzado desde el punto de vista tecnológico, el SoC A11 Bionic, no es nada caro. Cada unidad le cuesta a Apple 26 dólares.