Google está en problemas por los las marcas que están apareciendo en la pantalla P-OLED que utiliza su Nexus 2 XL, un terminal que podría costar a la compañía una demanda colectiva.
Apple parece haber visto "los dientes al lobo" y ha publicado una información en la que quiere avisar al usuario de algunos de los cambios que supone utilizar una pantalla OLED (iPhone X) en vez de una IPS (iPhone 8-8 Plus), y en ella parecen normalizar incluso el efecto "quemado" que sufren las primeras.
Uno de los problemas de los que habla Apple es la alteración de los colores al mirar una pantalla OLED desde determinados ángulos, algo que la compañía considera como "normal". También habla de ese efecto "quemado" que se produce en las pantallas OLED por la persistencia de la imagen y da lugar a una especie de superposición de imágenes diferentes, ya sea de forma total o parcial.

El hecho de que se normalice el problema no implica que no deban cubrirlo a través de la garantía, aunque exponerlo de esa forma puede generar confusión entre los consumidores y hacer que acaben creyendo que una pantalla "quemada" tras un mes de uso no está sujeta a la garantía del terminal (por poner un ejemplo).
Para evitar que aparezcan esos problemas en la pantalla OLED Apple recomienda evitar tener la pantalla encendida durante largos periodos de tiempo con imágenes estáticas y también reducir los niveles de brillo.
El coste de este smartphone en su versión de 64 GB es de 1.149 euros en España, impuestos incluidos.