La tienda de aplicaciones de Google para dispositivos móviles basados en Android, conocida como Google Play Store, es una de las más importantes del mundo, una posición que comparte con la App Store de Apple.
Podríamos discutir cuál es más importante hablando de la cantidad de aplicaciones, de la calidad de las mismas o del total de aplicaciones, pero el centro de esta noticia está en los problemas de seguridad que todavía arrastra la Google Play Store.
Hace unos días se descubrió malware que utilizaba la CPU del smartphone Android infectado para minar criptodivisas, y hoy se ha identificado una falsa aplicación de WhatsApp que ha sido descargada por un millón de usuarios antes de que fuese retirada por Google.
Esta noticia ha vuelto a traer a la palestra la polémica de la falta de seguridad y de cuidado que presenta la tienda de aplicaciones de Google, y es curioso porque la compañía de Mountain View dedica esfuerzos a poner en evidencia las carencias de seguridad de otros con Project Zero.
Las copias de aplicaciones populares y los programas con malware que logran superar las barreras y controles de seguridad que utiliza Google no son algo nuevo y tampoco algo exclusivo (también ocurre en la App Store), pero el problema presenta mayor gravedad en la Google Play Store y las promesas de mejora de la compañía no se están cumpliendo.
