La firma china TCL compró los derechos de la marca BlackBerry para poder fabricar smartphones que mantuvieran vivo al gigante canadiense en el sector smartphone, pero desde sus inicios ha ido repitiendo los mismos errores uno a uno.
El error más importante y que más puede limitar las ventas de los nuevos terminales BlackBerry es el precio, y es que no pueden intentar vender un terminal con especificaciones de gama media a un precio de gama alta que casi se pisa con otros modelos tope de gama.

Eso es lo que le ocurre a la última novedad de TCL, el BlackBerry Motion, un terminal que tiene un pantalla de 5,5 pulgadas 1080p, un SoC Snapdragon 625, 4 GB de RAM, 32 GB de capacidad de almacenamiento, cámaras de 12 MP y 8 MP, una batería de 4.000 mAh y Android 7.1.
TCL lo comercializará en Europa con un precio de 499 euros. Por ese dinero es posible comprar por ejemplo un OnePlus One 5 con CPU Snapdragon 835, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad de almacenamiento y doble cámara trasera.
Puede que al final acaben haciendo algún ajuste en el precio, pero TCL debería revisar en general su política de precios y ser más razonable si de verdad quiere que sus terminales BlackBerry tengan la posibilidad real de competir con otros fabricantes.