HardwareUnboxed ha publicado la mejor comparativa de rendimiento de la beta de Destiny 2 que existe hasta el momento, y lo ha hecho en un vídeo donde han probado 30 tarjetas gráficas de distintas generaciones de NVIDIA y AMD utilizando resoluciones Full HD, QHD y UHD.
En la parte final del vídeo también hablan del rendimiento que ofrecen diferentes procesadores, del consumo de memoria gráfica y de la cantidad mínima de memoria RAM que es necesaria para conseguir que el juego funcione de forma fluida y que no se produzca ningún tipo de tirón.
Para jugar en Full HD con total fluidez (60 FPS de media), calidad alta y SMAA activado es necesario una GTX 960-GTX 1050 o una Radeon R9 380. Con los mismos ajustes pero en resolución QHD es necesario una GTX 970-GTX 1060 o una Radeon R9 390-RX 570. En UHD sólo las Radeon RX Vega y GTX 1080 logran medias de 60 FPS.
Destiny 2 no es exigente en lo que al procesador se refiere y no nos coge por sorpresa, ya que al final es un juego que ha sido desarrollado pensando en Xbox One y PS4 y en su débil CPU Jaguar de ocho núcleos y bajo IPC. Procesadores como los Pentium G4560, que tienen dos núcleos y cuatro hilos, ofrecen un buen rendimiento y apenas llegan a un 80% de uso.
Tampoco pide mucha memoria gráfica ni una cantidad excesiva de RAM, ya que incluso en 4K ronda los 3 GB de VRAM y va totalmente fluido a partir de 8 GB de memoria de sistema.