Acer ha presentado el Switch 7 Black Edition, un equipo convertible que sigue el diseño y la idea que introdujo Microsoft con Surface en 2012, aunque con un sistema de disipación personalizado y unas especificaciones mucho más potentes.
El Switch 7 Black Edition tiene una pantalla de 13,5 pulgadas con panel de tipo IPS y una resolución de 2.256 x 1.504 píxeles. Su procesador es un Intel Core i7-8550U (generación Kaby Lake-R) con cuatro núcleos y ocho hilos, y cuenta además con una gráfica dedicada NVIDIA GeForce MX150 que tiene las mismas especificaciones que una GT 1030 de equipos de escritorio, incluyendo los 2 GB de GDDR5.
Su peso (teclado incluido) es de 1,13 kilogramos, dispone de un lector de huellas dactilares, teclado retroiluminado y un lápiz óptico de última generación con 4.096 niveles de presión.
La disipación se realiza sin ventiladores gracias al sistema Acer LiquidLoop basado en refrigeración líquida, aunque es evidente que el bajo consumo de los nuevos Core 8000U y de la GeForce M150 ha sido fundamental para mantener esa construcción y no añadir ningún ventilador.
Acer ha confirmado que el Switch 7 Black Edition estará disponible con Windows 10 y que tendrá un precio base de 1.699 dólares, cifra que podría acercarse a los 2.000 euros en Europa tras aplicar impuestos.
