Linus Tech Tips ha llevado a cabo un experimento bastante curioso utilizando una configuración multimonitor que desde luego no está al alcance de cualquiera.
Su objetivo era comprobar si es posible jugar en resolución 16 K con un equipo compuesto por:
- Cuatro gráficas Quadro P5000 con 16 GB de GDDR5 cada una.
- Placa base ASUS Rampage 5 Edition.
- CPU Intel Core i7 6900K.
- 32 GB de GDDR4.
- Tarjeta NVIDIA Quadro-Sync 2.
El precio de ese equipo es de unos 12.000 dólares, cifra a la que habría que sumar el coste de 16 monitores 4K con G-Sync suministrados por Acer y el consumo total. Sólo los monitores ya consumen unos 1.100 vatios según indica el equipo de Linus Tech Tips.
A pesar de la potencia del equipo Rise of The Tomb Raider apenas funcionaba a un par de fotogramas por segundo con los ajustes al mínimo. Minecraft y Haf Life 2 ofrecían una buena experiencia, pero en general se confirma que los 16K son algo todavía muy lejano.
Incluso aunque se lanzase un monitor con esa enorme resolución el hardware gráfico necesario para mover esa cantidad de píxeles en juegos de última generación todavía no existe.