Todas las fuentes más importantes se han centrado en el iPhone 8 y se ha dicho que uno de los cambios más grandes que va a introducir ese terminal es el acabado en metal y cristal, un enfoque que se llevaría a cabo siguiendo el patrón tipo "sándwich" que utilizó Apple en los iPhone 4/4S.
Se decía también que los iPhone 7s y iPhone 7s Plus iban a mantener la carcasa de metal tipo unibody, pero la filtración de una supuesta maqueta del segundo apunta a que la vuelta al cristal y al metal se producirá de manera general, es decir que no estará limitada al iPhone 8.
La razón más importante por la que Apple podría volver al acabado con marco en metal y una lámina de cristal en la parte trasera del smartphone es que esto le permitiría introducir la función de recarga inalámbrica, y al mismo tiempo aplicar un cambio de diseño y ofrecer una terminación diferente con la que refrescar su línea de smartphones.

Aunque no está confirmado oficialmente tiene mucho sentido, ya que Apple necesita dar un soplo de aire fresco a sus iPhone y la forma más sencilla sería recuperar el acabado en metal y cristal y adaptarlo sin romper totalmente con el diseño actual.
La última gran renovación del iPhone a nivel de diseño se produjo con el iPhone 6 hace ya tres años, así que esperamos novedades este año.