Muchos rumores habían indicado la posibilidad de que los procesadores Core de octava generación basados en la arquitectura Coffee Lake iban a ser compatibles con las placas base actuales, es decir, con aquellas que utilizan el socket LGA 1151 y los chipsets serie 200 de Intel.
No había razones para dudar de esa información ya que al final Coffee Lake utilizará el mismo socket y mantendrá el proceso de fabricación en 14 nm, pero ASRock acaba de desmentirlos de forma tajante al asegurar que los procesadores Coffee Lake no funcionarán con las placas equipadas con chipset serie 200, y por lógica tampoco con las placas serie 100.
La información no proviene directamente de Intel pero viene de uno de los principales fabricantes de placas base, así que es prácticamente lo mismo que decir que la misma es oficial.
Por otra parte la respuesta es muy clara y no deja lugar a duda alguna. Si hubiera respondido de otra forma se podría pensar que ASRock quiere decir que no tendrá compatibilidad plena o que no permitirá aprovechar todas las novedades de Coffee Lake, pero la firma ha sido muy clara y ha dicho claramente que no será compatible.
Esto significa que todos los que hayan comprado una placa base LGA1151 con chipset 100 o 200 no podrán actualizar a los nuevos procesadores de Intel, que según numerosas informaciones tendrán seis núcleos físicos y hasta doce hilos en los Core i7.
