Apple lanzó el iPhone SE en un movimiento que iba totalmente a contracorriente, ya que se presentaba como un modelo de 4 pulgadas en un momento en el que "todo el mundo" estaba apostando por terminales de 5 pulgadas o más.
Era arriesgado pero el atractivo que ejerce Apple como marca, la recuperación de uno de sus mejores diseños y acabados (el del iPhone 5s en aluminio) y las buenas especificaciones de hardware (es casi como un iPhone 6s) lo convirtieron en todo un éxito.
Su precio también es bastante aceptable para las prestaciones que ofrece, pero los analistas están convencidos de que Apple no tiene pensado renovar el iPhone SE y de que por tanto se limitarán a seguir vendiendo el modelo de primera generación hasta que deje de ser rentable o quede "obsoleto", lo que antes ocurra.
Apple es una de las pocas empresas que sigue ofreciendo smartphones tope de gama con tamaños inferiores a las 5 pulgadas, y con el iPhone 7s no esperamos un cambio de estrategia.
Dicho terminal está previsto para septiembre y se espera que mantenga las 4,7 pulgadas de las generaciones anteriores. Para los que necesiten un modelo más grande llegará la versión Plus con pantalla de 5,5 pulgadas.

El iPhone 8 será un modelo especial que podría llegar a finales de este año (después de los iPhone 7s y 7s Plus). Tendrá una pantalla de 5,8 pulgadas, pero gracias al formato 18:9 no serán más grande en tamaño que un iPhone 7s.