La criptodivisa Ethereum, calificada por algunos expertos como una peligrosa burbuja que acabará explotando antes o después, sigue su tendencia de cotizar a la baja y llegó a caer el pasado domingo hasta los 137 dólares, aunque el lunes pudo recuperar algo de valor y subió hasta los 169 dólares.
No está pasando por un buen momento y el malestar se nota entre los inversores, que están vendiendo no sólo parte de sus Ethereum para reducir los efectos negativos de un nuevo pico mínimo, sino que además se está revendiendo una gran cantidad de hardware en el mercado de segunda mano.
Los componentes que más se están vendiendo en mercados como eBay son las tarjetas gráficas que mejor relación rendimiento-consumo ofrecen minando dicha moneda digital, como las Radeon RX 470, aunque los precios todavía siguen inflados y es imposible encontrar una unidad con un coste razonable.
Por si este problema fuera poco la startup CoinDash ha confirmado que ha sufrido un hackeo y que a consecuencia de ello han perdido alrededor de 7 millones de dólares en Ethereum.

Las criptodivisas están teniendo un gran impacto en la vida de muchas personas y están afectando también al mercado, al canal de distribución, a los fabricantes de componentes de PC e incluso a los usuarios, una situación complicada que ha generado preocupación incluso entre los propios fabricantes, que en teoría deberían de estar bailando de alegría por el aumento en las ventas de componentes.