El analista Michael Pachter ha asegurado que Sony tiene pensado reducir el precio de sus consolas PS4 y PS4 Pro para hacer frente a Xbox One X, la nueva consola de Microsoft, cuyo lanzamiento está previsto para el 7 de noviembre.
Xbox One X es una apuesta arriesgada por parte de Microsoft. La consola presume de ser la más potente que llegará al mercado y es verdad, es superior a PS4 Pro y más equilibrada, pero ni siquiera su nueva GPU y el aumento de memoria unificada le permitirá mover todos los juegos en 4K nativo así que tendrá que seguir recurriendo a las técnicas de resolución dinámica y al reescalado.
Es más potente que PS4 Pro pero no supone un cambio drástico, así que el precio de venta y el catálogo de juegos exclusivos en cada consola podrían ser las dos claves que determinen el mayor o menor éxito de cada una de ellas.
Microsoft ha confirmado que Xbox One X costará 499 euros y es un precio aceptable para el hardware que ofrece, pero tiene una importante carencia de títulos exclusivos y necesita poner mucho más esfuerzo si no quiere acabar con un volumen de ventas más bajo de lo esperado.
Si encima se confirman las palabras de Pachter y Sony baja el precio de PS4 a 249 dólares y el de PS4 Pro a 349 dólares, Microsoft podría acabar en una situación bastante difícil.
Esa rebaja ayudaría a Sony a que las diferencias de potencia que existen entre PS4 Pro y Xbox One X queden diluidas gracias una marcada diferencia de precio (150 euros de una a otra).
