Candyland ha publicado una interesante comparativa en la que comparan el acabado gráfico del Crash Bandicoot original que debutó en PS1 en 1996 y Crash Bandicoot N. Sane Trilogy, el remake de las tres entregas que llegará este mismo año a PS4.
Hay una gran distancia temporal entre esos juegos pero también los separan tres generaciones de consolas. PS1 era un sistema de 32 bits con unas especificaciones que hoy nos parecen totalmente arcaicas, aunque en su momento fueron revolucionarias y permitieron a Sony vencer a Sega en su propio terreno.
Sobre las diferencias entre ambos juegos el vídeo habla tan claro que casi no hace falta decir nada. Los dos son como la noche y el día, así que terminaríamos antes buscando parecidos a nivel gráfico antes que contando las diferencias.
Crash Bandicoot N. Sane Trilogy tiene un aspecto estupendo y merece ser considerado como un remake total a la altura de la nueva generación, aunque eso no ha impedido a los desarrolladores mantener un alto grado de fidelidad con el juego original. Las animaciones también merecen el debido reconocimiento, ya que están muy cuidadas y completan un acabado técnico de diez.
Esto hace que sea una buena opción tanto para los que jugaron al original como para los que no, ya que los primeros encontrarán toda la esencia de aquél y los segundos disfrutarán de una calidad gráfica de primera.