El regreso del mítico terminal de la compañía finlandesa ha estado rodeado de una fuerte polémica, sobre todo tras las opiniones de algunos usuarios que tuvieron la oportunidad de probarlo en persona y que pudieron constatar que su calidad no era todo lo buena que cabía esperar.
Las primeras pruebas de resistencia confirman en parte los malos augurios pero en el fondo es normal, ya que la gente parece olvidar que el Nokia 3310 2017 está terminado en plástico y que ni siquiera el recubrimiento de la pantalla es cristal.
Esto significa que se araña con gran facilidad y que debemos tener cuidado de no juntar el Nokia 3310 2017 en sitios cerrados con monedas o llaves, ya que acabará sufriendo marcas que quedarán de forma permanente.
Sin embargo, en otro vídeo donde se hace una prueba de caída junto al Nokia 3310 clásico podemos ver que el modelo de 2017 es un buen smartphone, y que el uso de plástico también tiene sus ventajas. Una de las más importantes es que la pantalla no se astilla.
Incluso tras el lanzamiento desde la ventana ambos siguen funcionando perfectamente y no sufren daños visibles, aunque es curioso ver cómo se desmonta el modelo original, que tras volver a ser montado enciende sin el menor problema.