Microsoft ha dado la voz de alarma, teme que se produzcan nuevos ataques de alto riesgo contra Windows XP aprovechando que carece de soporte y que tiene agujeros de seguridad todavía sin resolver.
El miedo de Microsoft es tan real y tan grande que la compañía ha liberado parches de seguridad para Windows XP y también para Windows Server 2003, aunque no ha dicho nada concreto así que no se sabe si la compañía ha recibido algún tipo de aviso o de amenaza, o si simplemente ha querido ser precavida tras lo ocurrido con WannaCry.
Viendo que los de Redmond llegaron a cobrar cifras astronómicas por mantener el soporte de Windows XP a clientes profesionales parece más probable lo primero, es decir que hayan recibido algún tipo de aviso o de amenaza.
Esa idea parece quedar casi confirmada cuando la propia Microsoft indica que tienen pensado seguir lanzando actualizaciones importantes de seguridad para sistemas operativos que han dejado de recibir soporte oficial.

Windows XP se ha convertido en una auténtica pesadilla para Microsoft, y es que a pesar de que ha sido uno de sus mayores éxitos dentro del mercado de sistemas operativos también ha pasado a ser uno de sus mayores lastres.
Microsoft ha dicho que todos los que utilicen todavía Windows XP deberían actualizar "urgentemente" sus equipos con los nuevos parches que ha liberado a través de su web oficial.