La conferencia de Sony ha sido junto con las de Bethesda y Microsoft de lo mejor que se ha vivido hasta el momento en el E3, ya que la PC Gaming Show fue muy floja y no tuvo ningún momento que merezca la pena destacar de verdad.
God of War: Be A Warrior fue uno de los juegos más importantes. Supone el reinicio de una de las franquicias más importantes de Sony, y también de las más emblemáticas, ya que ha pasado por PS2 y PS3 y se ha mantenido como una de las exclusivas con mayor peso en el mercado del videojuego. Su lanzamiento se espera para el primer trimestre de 2018.
Days Gone es otro de los exclusivos más importantes para PS4 y PS4 Pro. Ambientado en mundo postapocalíptico en el que los zombis han dejado a la humanidad al borde de la extinción y hasta los animales se han visto infectados. Llegará también en 2018.
Strange Brigade ha sido una sorpresa de los creadores de Sniper Elite 4 y Zombie Army Trilogy, que ha compartido protagonismo con otros grandes como Destiny 2 y el esperado Call of Duty WW II.
La realidad virtual también tuvo su espacio, aunque Sony no mostró nada verdaderamente rompedor.