Intel ha asegurado en el Computex de este año que la nueva generación de procesadores Coffee Lake ofrecerá una mejora de rendimiento de hasta el 30% comparados con los procesadores de la generación actual (Kaby Lake).
Es cierto, esa mejora es real, pero no debemos entenderla como el incremento total de IPC que marcará Coffee Lake frente a Kaby Lake, ya que no se refiere a eso. Simplemente es un porcentaje extraído de los resultados conseguidos en SYSmark 2014 versión 1.5 por un Core i7-7500U (2 núcleos y 4 hilos) y un modelo equivalente de nueva generación basado en Coffee Lake con cuatro núcleos y ocho hilos.
El segundo tiene más núcleos y es normal que ofrezca un rendimiento mayor, pero lo sorprendente es que los dos tienen el mismo TDP de 15 W, y por eso la comparativa que ha hecho Intel se puede considerar como justa, aunque esté quizá un poco "cogida con pinzas".

Los procesadores Coffee Lake darán el salto a la numeración Core 8000 y mantendrán el proceso de fabricación de 14 nm, pero con mejoras de rendimiento y eficiencia. Se comenta también que serán compatibles con el socket LGA1151 y los chipset serie 200, pero Intel todavía no lo ha confirmado.
Su lanzamiento se espera para la segunda mitad del año y se comenta que habrá un modelo tope de gama con seis núcleos físicos pero sin tecnología HyperThreading, por lo que a diferencia de los modelos de la serie "extrema" (Skylake-X) no podrá mover 12 hilos.