
Meter la potencia de tarjetas gráficas de escritorio en portátiles es una tarea complicada, pero hemos visto ejemplos claros de que la tecnología avanza y permite integrar componentes cada vez más potentes en espacios más pequeños. NVIDIA ha querido contribuir a esto presentando la tecnología Max-Q.
En esencia, Max-Q permite la creación de portátiles con tarjetas gráficas de última generación en portátiles no más gruesos de 18 mm., triplicando así el rendimiento respecto a generaciones previas, y permitiendo que se instalen chips gráficos potentes como el de una GTX 1080.

Esto se logra refinando el chip Pascal de la serie 10 de NVIDIA, y tomando control del diseño que se requeriría para portátiles finos, así como de la eficiencia del chip, el calor generado y hasta de los drivers. De esta forma, tarjetas como la GTX 1060, la 1070 y la 1080 podrán montarse en portátiles finos sin que entre en conflicto el calor, la temperatura, las dimensiones o el peso final.
A partir del 27 de junio ya podremos ver portátiles con Max-Q, aunque ya durante el Computex hemos podido ver algunas muestras que auguran, sin duda alguna, un futuro brillante a los portátiles gaming.