ARM ha anunciado en el Computex su nueva generación de procesadores Cortex-A75 y Cortex-A55, arquitecturas que suceden a las conocidas Cortex-A73 y Cortex-A53.
Con el lanzamiento de la arquitectura Cortex-A75 ARM ha dado prioridad al rendimiento y ha confirmado que será posible montar procesadores de hasta 3 GHz en configuraciones de 2 vatios (consumo máximo). Esa velocidad se mantendrá durante periodos limitados en función del dispositivo en el que se integren.
Esa distinción confirma que aunque se trata de una generación dirigida sobre todo a dispositivos móviles ARM también ha pensado en los fabricantes que quieran utilizarla en equipos de bajo coste, como Chromebooks por ejemplo. Su rendimiento medio es un 20% más alto que el de los Cortex-A73.
Los Cortex-A55 también ofrecen alrededor de un 20% más de rendimiento medio frente a los Cortex-A53 manteniendo el consumo, lo que significa que pueden ofrecer la misma potencia que aquellos con un menor consumo. Esta opción queda en manos de los fabricantes.
La GPU Mali-G72 sucede a la Mali-G71 y promete una mejora de rendimiento del 40%. Según ARM ofrece un mayor rendimiento por vatio y por tanto supera en un 25% la eficiencia energética de aquélla. En total suma 256 núcleos gráficos, que se pueden recortar a razón de ocho núcleos por bloque (32 bloques en total).
ARM ha confirmado que estas nuevas arquitecturas se utilizarán en los principales dispositivos móviles de 2018, así que es probable que compañías como Samsung, Qualcomm, Huawei y MediaTek ya estén trabajando en sus SoCs de nueva generación basados en Cortex-A75 y Cortex-A55.
