Fudzilla ha publicado datos curiosos de un estudio sobre el comercio y los envíos de productos tecnológicos desde China, un país donde se fabrican una gran cantidad de gadgets, smartphones y demás productos, pero que también es conocido por ser un auténtico paraíso de las falsificaciones.

Desde hace unos años, por ejemplo, es habitual ver circulando por China unidades falsificadas del nuevo Galaxy de Samsung o el nuevo iPhone de Apple antes incluso de que los originales se hayan puesto a la venta. Pero esto es sólo la punta del iceberg de un país que según un estudio de la Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD) envía montones de teléfonos falsificados más allá de sus fronteras.
El estudio estima que del total de smartphones y teléfonos que China suministra a nivel internacional una quinta parte son falsificaciones de modelos conocidos, ya sea de fabricantes muy populares como Samsung, Apple y Sony como de otros menos demandados, incluidos fabricantes chinos como Meizu y Xiaomi.
Ese estudio también deja otro dato curioso, y es que casi una cuarta parte de las consolas de videojuegos suministradas por China también son falsificaciones.
Un informe de la Trade in Counterfeit ICT Goods que ha sido publicado recientemente confirma que el problema es muy serio, y que además se aprecia un crecimiento continuado en el suministro de bienes falsificados, que también afecta a otros productos como cargadores, tarjetas de memoria, SSDs y reproductores de música, entre muchos otros.
Según los estudios China es el país que más cantidad de productos tecnológicos falsificados produce, y Estados Unidos el más afectado por ello, seguido de otros como Finlandia y Japón, no sólo por cuestiones de marca sino también por vulneraciones de patentes.