El mercado del PC se encuentra en una situación bastante compleja, y buena parte de la culpa la tienen las constantes subidas de precio que han experimentado de forma continuada algunos de sus componentes más importantes.
La memoria RAM es uno de los máximos exponentes de aumento de precio rápido y exagerado, ya que su coste ha llegado casi a doblarse en unos meses y hoy comprar kits de DDR3 o de DDR4 a buen precio es bastante complicado.
Lo mismo se puede decir de los SSDs, que han pasado de encontrarse en una situación casi de "caída libre" que los hacía cada vez más económicos a incrementar sus precios de forma verdaderamente alarmante. Su aumento de precio no ha sido tan exagerado como el de la memoria RAM, pero también se ha dejado notar bastante.
Según DigiTimes el mayor coste de esos dos componentes, unido al incremento del precio de las pantallas LCD, acabará produciendo un aumento de precio en los nuevos ordenadores que irán llegando a lo largo del tercer trimestre de 2017.
Esos nuevos equipos vendrán con procesadores Kaby Lake de nueva generación y tendrán un coste mayor. No se ha indicado cuánto tiempo durará esta situación, pero las perspectivas no son buenas y parece que podría extenderse a todo lo que queda de 2017.
Empresas como Asustek han corroborado esta información, diciendo que para hacer frente al aumento de coste de los componentes no tendrán más remedio que subir precios.
Ese aumento de precios llega también en un momento importante, lo que se conoce como "vuelta al cole", una fecha en la que muchos aprovechan para renovar equipos informáticos, tanto portátiles como sistemas de escritorio, así que podría acabar teniendo un impacto bastante importante.
