El nuevo Zelda: Breath of the Wild ya está disponible para las consolas Switch y Wii U de Nintendo, y los modders han intentado desde el primer momento conseguir que corriese en un emulador para nuestros ordenadores.
De momento (algo lógico debido a su reciente salida) no existe emulador para la Switch, pero sí lo hay para la Wii U, y es con éste con el que los desarrolladores han volcado todo su esfuerzo y conseguido rápidos avances. Con la última versión del emulador CEMU, que todavía no ha sido liberado para el público, se ha conseguido que el juego pase a un estado "jugable", aunque todavía hay bugs y glitches que deben arreglarse.

Esta actualización es bastante impresionante ya que el día de salida del juego, el 3 de marzo, solamente se conseguía llegar a la pantalla del menú principal. Se ha conseguido un gran avance, pero de momento no es suficiente para que podamos "pasarnos" el juego, ya que por ejemplo el agua está ausente y por tanto todos los peces aparecen muertos.
Hasta que haya nuevos avances parece que habrá que conformarse con una de las dos versiones existentes para consola, y que por cierto podemos ver sus diferencias en esta noticia.