El primer teléfono que ha sido presentado por parte de WiKo es el buque insignia de la marca. Se trata del Wim, y según nos cuenta la gente de la empresa es un smartphone del cual han escogido especificaciones y características de la gama alta, y que gracias a unos pequeños recortes en ciertas especificaciones han conseguido un muy buen terminal a un precio reducido.

La cámara es, según los franceses, lo mejor del terminal: objetivo dual de 12 MP con sensor Sony acompañada de un software y algoritmos que, por lo que hemos podido ver, funcionan muy bien. Es uno de los primeros terminales de alrededor de los 350 euros en incorporar una cámara dual.

Las especificaciones internas no han sido tampoco descuidadas, ya que dispone de un procesador Qualcomm Snapdragon 620 (un procesador de gama media elegido para reducir el precio), 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento interno en todos los terminales, además de una batería de 3.200 mAh, y lector de huellas.
El panel es FHD con tecnología Amoled y un tamaño de 5 pulgadas. Estará disponible en negro blanco y dorado, y rondará los 350/400 euros en su salida en mayo.
El Wim tiene un hermano menor, con la pantalla más pequeña, un procesador Snapdragon 420 y 3 GB de RAM junto a, en este caso, una sola cámara (aunque de la misma resolución). Este smartphone se sitúa dentro de la gama baja y tendrá un coste de unos 250 euros. En ambos terminales han prometido también una clara mejora del software con la implementación de una capa de Andoid más pura.

Unos terminales pensados claramente para, según dicen, la población joven y los amantes de la fotografía con presupuestos reducidos.