Una actualización para Google Chrome consigue que el tiempo que lleva recargar o refrescar una página se reduzca en un 28%. Esta mejora del software viene de un trabajo conjunto entre Google, Mozilla y Facebook y es muy útil sobre todo cuando no disponemos de una buena conexión a Internet.

Según Takashi Toyoshima, ingeniero de Google, la compañia ha cambiado la manera en la que se actualiza una web. En vez de realizar cientos de peticiones para validar cada trozo de contenido de la web, la función de refresco simplemente intenta validar el recurso principal.
Validar cada elemento de la página es útil cuando pretendemos recargar una página "rota" o que ha cargado con errores, pero en general los usuarios recargan para actualizar el contenido, con lo que este método alternativo tiene más sentido.