El prestigioso medio Nikkei asegura que Apple tiene pensado reducir la producción del iPhone 7 en un 10% durante el primer trimestre de 2017.
Según indican esa reducción resultaría imprescindible para hacer frente a las malas ventas que ha registrado el nuevo terminal estrella de la compañía de la manzana, ya que ha vendido menos de lo esperado.
Así Apple evita una acumulación excesiva de stock, cosa que ya sufrió en su momento con los iPhone 6s, aunque los fabricantes que dependen en gran medida del smartphone de Apple recibirán un duro golpe en sus ingresos por esa reducción.
Y es que los iPhone mueven mucho dinero, y no sólo en las tiendas, también en toda la cadena de suministros y de producción de gigantes como Foxconn o Pegatron.
