Algunos de los productos claves en la biblioteca de Netflix ya llevan algún tiempo disponibles en 4K, por ejemplo algunas de sus series de producción propia, pero el servicio de video bajo demanda no envíaba estos contenidos a la mayoria de los dispositivos.
Solo lo permitía a los usuarios que pagasen por el plan que incluye el servicio en UltraHD y que dispusiese de algún dispositivo como televisores smart tv con soporte para 4K u otros especificos como la Xbox One S o la Nvidia Shield por ejemplo.

Ahora esto va a cambiar, y la compañia ya permite el streaming a PCs con Windows 10 y, eso sí, ciertas restricciones de software y hardware. En concreto obliga a usar el navegador Microsoft Edge y a que el procesador sea de la séptima generación de Intel, esto es uno de los recientes Kaby Lake. Al parecer es debido a que incluye la versión 2.2 de HDCP que ayuda a evitar que se copie este contenido en 4K.
No lo especifica la fuente, pero buscando en la información de la propia Netflix, el requisito es una conexión que permita el citado HDCP 2.2, por lo tanto debería de ser valido una gráfica Nvidia o AMD que tenga soporte para dicho estándar, como por ejemplo una GTX960 o 950 y posteriores (con soporte para HDMI 2.0), o una Radeon RX480.