Samsung presentó oficialmente el nuevo Galaxy Note 7 la semana pasada. El dispositivo es el nuevo buque insignia de Samsung y por tanto se supone que debe destacar en sus características técnicas, y en concreto parece que así lo hace con su pantalla.

Recordamos que monta un panel de 5,7 pulgadas con resolución QHD o 2560x1440 pixeles SuperAmoled y llegando a la cifra de 518 pixeles por pulgada. Tiene los bordes curvos y va protegido con la última iteración de Corning Gorilla Glass, en este caso la versión 5.
Pero aparte de sus especificaciones técnicas, según el Dr. Raymond M. Soneira, presidente de DisplayMate, han analizado la pantalla y consigue las mejores cifras en un smartphone, el mayor pico de brillo máximo con 1048 nits, un contraste en ambiente luminoso de 228, la menor reflectancia de pantalla (4,6%) y la menor variación de brillo en función del ángulo con el que la miremos (21%).
Después del test extensivo al que ha sido sometida concluyen que incorpora varias mejoras con respecto a sus antecesores, el Galaxy S7 y el Galaxy Note 5. En la fuente hay un enlace al informe original que aquí también incluimos.