La actualización KB3156421 que ha liberado recientemente Microsoft ha dado problemas a algunos usuarios de Windows 10, que han visto como su equipo se volvía muy lento.
Según parece el problema sólo se da en una build concreta, la 1511, de manera que no ha tenido un alcance importante, pero a falta de solución oficial y definitiva la propia Microsoft ha publicado un "apaño": deshabilitar Cortana.
Si esto no funciona la última opción es restaurar el sistema a un punto anterior a la actualización, aunque Microsoft ha confirmado que lanzarán una actualización que resolverá el problema en unos días.
