Está claro que los SSDs se imponen. Caen las ventas de discos duros en un 12,3%, a pesar del aumento de capacidades de los discos y sus mejoras tecnológicas.
Según los informes de Seagate, la media de capacidad de discos duros ha aumentado el primer trimestre de 2016: de 1,32 TB de media a 1,42 TB (Western Digital comenta que han pasado de 1,39 a 1,44 TB).
La caída en las ventas de discos duros se debe a la bajada de precios de los SSDs, ante lo cual se consiguen unidades de buena capacidad por un presupuesto cada vez más ajustado, aparte de que, comparativamente, los SSDs han tardado mucho menos tiempo en descender su precio que otras piezas de hardware, lo que claramente ha desplazado los clásicos discos duros.
Se espera que en el futuro la presencia de discos duros tradicionales siga su descenso, entre otras cosas por la introducción de servicios remotos, almacenamiento en la nube, y sustituciones por memorias internas de cada vez mayor capacidad.
