Con Quantum Break tanto Remedy como Microsoft pusieron unas expectativas tan altas que el escepticismo fue inevitable, sobre todo tras ver el mal desempeñó de Gears of Wars Ultimate Edition.
Tras su lanzamiento los peores temores se han confirmado. El juego va bien en Xbox One, pero terriblemente mal en PC, y no sólo por cuestiones de rendimiento, sino porque tiene errores gráficos graves y además requiere un equipo casi tope de gama, SSD incluido, para correr al máximo y en condiciones a 1080p.
Un juego mal hecho de principio a fin, al menos en la versión para PC, que ha llevado a muchos a preguntarse cómo pueden llegar a lanzar juegos en este estado.