El MIT se ha propuesto el desarrollo de un chip que permita llevar la Inteligencia Artificial más allá, y quepa en un dispositivo móvil, su nombre es Eyeriss.
El chip permitiría una multitarea total que asimilaría el concepto de un procesador a un cerebro real, por lo que podría permitir a una Inteligencia Artificial el aprender de forma similar al ser humano.
Los 168 núcleos de Eyeriss se basan en las GPU para smartphones, siendo, eso sí, 10 veces más eficiente. Para que estos 168 núcleos "se comprendan" entre sí, ha hecho falta re-pensar la manera en la que los núcleos funcionan, mandan y reciben la información. En lugar de haber una memoria a la que acuden todos los núcleos, en este caso cada núcleo tiene una porción de la memoria total, y el propio circuito del chip comprime la información antes de enviarlo a los núcleos, mejorando eficiencia y velocidad.
Eyeriss es capaz de asignar tareas a cada núcleo de forma individual, funcionando como una red neuronal, lo que agiliza la eficiencia y rendimiento del procesador. De momento, los ingenieros del MIT están usando el chip para crear redes neuronales de reconocimiento de imágenes, aunque su futuro y pensamiento es aprovecharlo en inteligencia artificial para smartphones, tablets y otros dispositivos.