Microsoft retirará de la batalla las versiones 8,9 y 10 de Internet Explorer, dejando por el momento a Internet Explorer 11 como la última versión de su utilizado navegador con soporte.
Los de Redmond animan a los usuarios de estos navegadores a actualizar su navegador a la última versión o instalar el renovado Microsoft Edge, para una mejor seguridad, mayor rendimiento, mejor compatibilidad y así cumplir con los estándares web actuales.
La retirada de soporte se producirá el 12 de enero, por lo que a partir de dicha fecha Microsoft no se hará responsable de problemas que surjan con estos navegadores, abandonándolos a su suerte.
