Xiaomi está preparada para lanzar su primer portátil a principios de 2016, mientras sus fans esperan expectantes para comprobar como lleva al mundo portátil su abrumadora relación calidad/precio que la marca posee en otros productos, con los smartphones como gran caballo de Troya.
Según Hexus, uno de los modos a los que Xiaomi recurriría para evitar pasar un determinado coste y así conservar su promesa de tener una gran calidad y buen precio, es la de equipar en el portátil un procesador y GPU de una generación anterior. Los rumores hablan de portátiles con diseño en aluminio y aspecto premium en versiones de 12,5 pulgadas, 13,3 pulgadas y 15,6 pulgadas.
Las últimas filtraciones afirman que un hipotético modelo de 15,6 pulgadas con un Intel Core i7 Haswell, una NVIDIA GeForce GTX 760M con 2G de memoria de vídeo, 8 GB de memoria DDR3, Linux y resolución 1.080 x 1.920, costaría por debajo de los 3.000 yuanes, unos 464 dólares.
