A raíz de los atentados perpetrados en Francia, la seguridad pasa a ser la prioridad de gobiernos y personas. Por eso, el gobierno galo quiere prohibir las redes Tor, y también las redes WiFi abiertas.

Pero antes de que nadie se eche las manos a la cabeza, hay que matizar. La prohibición se daría en estados de emergencia específico, con el fin de rastrear personas y facilitar el trabajo a investigadores y autoridades.
Las redes Tor se caracterizan por hacer anónimos a sus usuarios, pero hay que decir que no todos los que usan estas herramientas tienen fines oscuros. Por eso mismo, no ha quedado claro la forma en la que Francia bloquearía Tor, aunque podría hacerse mediante los nodos de entrada, o bien con la colaboración de los proveedores de Internet.
Queda mucho por aclarar porque, de aplicarse, podría convertirse en una medida inconstitucional.