IBM ha conseguido producir transistores basados en nanotubos de carbono en 9 nanómetros, afirmando que podrían llegar a escalar dicho nodo hasta los 1,8 nanómetros.
Esta hazaña permitiría extender la ley de Moore hasta un límite que parecía imposible. Los principales desafíos de los investigadores de IBM para alcanzar dicha miniaturización de los transistores y conseguir así chips de un rendimiento superior pasa por encontrar la manera de purificar más el carbono hasta el punto en el que puedan mantener solo las moléculas semiconducoras de dicho material.
IBM es optimista y asegura que la solución está cerca, pero que faltará también encontrar la manera de manejar y fabricar a gran escala esos miles de millones de transistores para utilizarlos en un solo chip.